Para elaborar Araia de Sommos eligen parcelas pequeñas, con poca pendiente, donde predominan los suelos de arcilla roja de las zonas de Orcajo (La Tinta Corvinos, plantada en 1958; y La Ermita, plantada en 1965) y Banarro (El Cerezo, plantado en 1960). Los suelos son profundos. En ellos la planta ha desarrollado un gran sistema radicular. Estas parcelas aguantan mejor la sequía, permiten que la cepa desarrolle más tronco, formando una planta alta y retorcida, y brindan una cosecha ligeramente superior a la zona, con una media de 1.500 kg/ha.
Vendimia manual. En bodega la uva se despalilla y pasa por la mesa de selección óptica, sin estrujado. Cada parcela se vinifica por separado en pequeños depósitos de acero y fermenta con levaduras salvajes entre 20 y 24 días.
