Viñedo conducido en Cordone Libero de tal manera que tenemos la planta conducida en un alambre de formación (1,4 – 1,6m), sobre el cual la vegetación se dispone de manera libre, favoreciendo un sombreado del fruto y una vegetación muy similar a la que conseguimos en el clásico vaso español. La altura de esta formación provoca que el agua y los nutrientes lleguen con mayor dificultad al fruto, generando así bayas de pequeño tamaño, pero con gran concentración de aromas y taninos. Suelos profundos, minerales y de fertilidad media.
Vendimia mecanizada nocturna en Septiembre. Toda la vinificación se realiza por gravedad (encubado y remontajes con OVI).
